

5 señales para identificar a un prestamista poco fiable
En la actualidad, existen múltiples opciones para acceder a créditos rápidos y accesibles: bancos, entidades financieras especializadas y empresas de minicréditos. Sin embargo, también proliferan los prestamistas fraudulentos que buscan aprovecharse de quienes necesitan financiamiento. Detectar a estos estafadores es clave para evitar caer en sus trampas.
En internet abundan falsos prestamistas cuyo único objetivo es engañar a los usuarios con promesas de créditos con condiciones inmejorables. Ofrecen sumas elevadas con intereses extremadamente bajos, pero en realidad el solicitante nunca recibe el dinero y acaba perdiendo lo que haya adelantado.
Algunos de estos delincuentes crean páginas web elaboradas que simulan ser entidades financieras reales, mientras que otros operan de manera más rudimentaria, anunciándose en foros, redes sociales o contactando directamente con sus víctimas por correo electrónico o WhatsApp.
Para evitar caer en estos engaños, es fundamental conocer las señales que pueden delatar a estos estafadores. Según los expertos en finanzas personales, hay cinco indicios clave que pueden ayudar a identificar a un prestamista poco fiable.
1. Método de promoción sospechoso
Si un supuesto prestamista ofrece créditos a través de redes sociales, correos electrónicos o aplicaciones de mensajería sin que el usuario lo haya solicitado, es muy probable que se trate de una estafa. Esto es especialmente cierto cuando el número de contacto proviene del extranjero.
Las entidades financieras serias no suelen otorgar préstamos a personas fuera de su país de operación, ya que, en caso de impago, el proceso de recuperación del dinero sería extremadamente complicado. Por ello, si alguien ofrece financiamiento sin condiciones claras y desde otro país, lo más recomendable es desconfiar.
2. Ofrecen préstamos demasiado ventajosos
Un crédito con condiciones excesivamente favorables, como tasas de interés inusualmente bajas o importes elevados sin requisitos, es una señal de advertencia. Un prestamista fiable evalúa la solvencia del solicitante y fija las condiciones según el perfil del cliente y la finalidad del crédito. Si la oferta parece demasiado buena para ser verdad, es probable que no lo sea.
3. Exigen pagos por adelantado
Ninguna entidad crediticia lícita exige pagos previos para la concesión de un préstamo. Si el prestamista solicita dinero por adelantado bajo cualquier pretexto, como comisiones de apertura, costos de gestión, seguros o cualquier otro concepto, lo más probable es que sea una estafa. Los estafadores suelen desaparecer en cuanto reciben el pago inicial, dejando a la víctima sin el préstamo y sin el dinero pagado.
4. No se preocupan por la solvencia del solicitante
Un prestamista serio evalúa la situación financiera del solicitante antes de aprobar un préstamo. Sin embargo, los estafadores no tienen en cuenta si la persona tiene deudas pendientes o figura en registros de morosos como ASNEF. Ofrecen grandes sumas de dinero sin hacer un análisis de riesgos, lo cual es una clara señal de alerta.
5. No proporcionan un contrato claro
Todo préstamo debe formalizarse mediante un contrato que especifique claramente las condiciones, incluyendo la tasa de interés, el plazo de devolución, las cuotas mensuales y posibles comisiones. Antes de entregar cualquier suma de dinero, una entidad fiable proporciona un documento legal con estos detalles.
Si el prestamista evita proporcionar un contrato o si el documento presenta irregularidades, como estar en un idioma diferente al del país del prestamista, es recomendable analizarlo con detenimiento y, en caso de duda, consultar a un experto.
Conclusión
Los fraudes relacionados con préstamos están en aumento, y los estafadores buscan constantemente nuevas formas de engañar a quienes necesitan dinero. Antes de solicitar financiación, es crucial verificar la legitimidad del prestamista y asegurarse de que cumple con todas las regulaciones financieras. Mantenerse alerta ante estas cinco señales puede marcar la diferencia entre acceder a un crédito seguro o ser víctima de una estafa.

Cómo renunciar a tu trabajo de manera adecuada y sin complicaciones
La llamada “Gran Renuncia”, un fenómeno muy presente en Estados Unidos, ha llevado a muchas personas a reconsiderar su relación con el trabajo y el impacto que este tiene en sus vidas. La pandemia intensificó un sentimiento de insatisfacción que algunos decidieron resolver dejando sus empleos. Sin embargo, antes de tomar una decisión tan trascendental, es fundamental reflexionar, ya que puede tener consecuencias duraderas, desde la pérdida de derechos laborales hasta dificultades para encontrar un nuevo empleo.
Motivos para renunciar
Las razones para considerar una renuncia pueden ser diversas: desde el estrés por exceso de trabajo hasta una mala relación con el jefe o un cambio en las prioridades personales. “Tras la pandemia, se ha intensificado el deseo de mayor autonomía y flexibilidad horaria”, comenta Pedro César Martínez, director del máster en Recursos Humanos de Comillas ICADE. Si no se logra esa flexibilidad, la insatisfacción aumenta, especialmente según la edad, la situación familiar y las cargas económicas del trabajador.
Sin embargo, pensar en renunciar y hacerlo son dos cosas diferentes. Según estudios recientes de Adecco, aunque un 25 % de los empleados consideraría dejar su empleo, solo una minoría toma esta decisión, según Marcos Huergo, director general de la firma laboral LHH.
El contexto en España
En España, la situación es diferente respecto a Estados Unidos debido al sistema de protección social. Sin embargo, este “colchón” puede desaparecer si la renuncia no se gestiona adecuadamente. Entonces, ¿cómo debe ser una salida laboral bien ejecutada?
Lo ideal es avisar con suficiente antelación, permitir a la empresa encontrar un reemplazo y colaborar en la transición de responsabilidades. “Las salidas deben hacerse de manera profesional, dejando siempre la puerta abierta”, recomiendan desde LHH. Por lo general, se considera adecuado avisar con dos semanas de antelación, aunque para puestos clave puede ser necesario hacerlo con un mes de anticipación. Ir más allá podría no ser aconsejable.
La importancia de conservar derechos
Renunciar a un empleo implica riesgos significativos, especialmente la pérdida de derechos laborales. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) establece que una renuncia voluntaria impide acceder a la prestación por desempleo. Solo es posible recibirla si el cese no fue voluntario. Existen algunas excepciones, como cambios sustanciales en las condiciones laborales, impagos reiterados, situaciones de acoso o ser víctima de violencia de género, explica Lola Justo, abogada de Legálitas.
Diferencias con Estados Unidos
En Estados Unidos, donde no existe un sistema de desempleo similar, la renuncia no implica tanto riesgo debido a la flexibilidad del mercado laboral. “El mercado laboral estadounidense se adapta mejor a los cambios económicos. En España, los trabajadores somos más conservadores y valoramos la estabilidad”, apunta Martínez.
Renunciar voluntariamente en España supone perder la indemnización por despido y el derecho a la prestación por desempleo. Esto hace que muchos trabajadores opten por pedir excedencias o reducir su jornada en lugar de abandonar su empleo por completo.
Cuidado con fraudes laborales
Algunos intentan negociar con sus empleadores para que la renuncia se considere un despido, lo que constituye un fraude. “Pactar el despido es ilegal y puede llevar a la pérdida del derecho al desempleo, así como a sanciones para ambas partes”, advierte Justo. Tampoco es aconsejable recurrir a la “renuncia silenciosa” o limitarse a cumplir con el mínimo indispensable en el trabajo, ya que podría afectar negativamente la reputación profesional.
En conclusión, una renuncia bien gestionada es aquella que se lleva a cabo con planificación, honestidad y profesionalismo, garantizando que se minimicen los riesgos y se mantengan las puertas abiertas para futuras oportunidades laborales.

Aumento en las solicitudes de desempleo en EE. UU. antes del informe laboral de septiembre
Las solicitudes iniciales de subsidios por desempleo en Estados Unidos, correspondientes a la semana que finalizó el 28 de septiembre, mostraron un aumento mayor al esperado. En total, 225,000 personas solicitaron estas ayudas, por encima de la cifra anticipada de 221,000. Este informe se publica justo antes del esperado reporte de empleo de septiembre, que podría desencadenar una venta masiva en los mercados estadounidenses (Dow Jones, S&P 500, Nasdaq), ya que los inversores están cada vez más preocupados por una posible desaceleración de la economía.
A pesar de este panorama incierto, Goldman Sachs mantiene una visión optimista sobre el índice S&P 500. El analista Scott Rubner, en su último informe, señaló que su objetivo de 6,000 puntos para finales de año podría incluso quedarse corto. Rubner es optimista respecto a las acciones estadounidenses para el cierre del año, y prevé que un rally comience el 28 de octubre. Además, destaca factores estacionales favorables, señalando que el S&P 500 tiende a subir un promedio del 4% desde el 27 de octubre hasta fin de año. También subraya que, históricamente, las acciones suelen avanzar después de las elecciones presidenciales en EE. UU., ya que los inversores suelen mover su capital de efectivo a valores bursátiles.
Este movimiento alcista, según Rubner, podría servir de respiro para los mercados, especialmente ante la creciente preocupación por el rendimiento económico del país