
Así afectará la subida del Euribor a tu hipoteca variable
Los titulares de hipotecas a tipo variable se enfrentan a un escenario complicado. El Euribor, el principal índice de referencia para calcular los intereses de estos préstamos, cerrará octubre con un valor superior al 2,6%, alcanzando su nivel más alto desde 2008. Como consecuencia, quienes tengan revisiones pendientes verán un encarecimiento notable en sus cuotas mensuales.
El panorama es aún más preocupante para aquellos cuya revisión esté programada en los próximos meses. En su última reunión, el Banco Central Europeo (BCE) ha elevado los tipos de interés del 1,25% al 2%. Este incremento provocará una escalada del Euribor, y los analistas financieros prevén que en noviembre o diciembre pueda situarse en torno al 3%.
Cómo impactará en las hipotecas
Aquellos que tengan una hipoteca variable deben prepararse para un incremento en sus mensualidades. Según los expertos, es recomendable calcular con antelación cuánto subirá la cuota y, si se prevén dificultades para afrontar el pago, contactar cuanto antes con el banco para buscar alternativas que mitiguen el impacto.
El aumento en las mensualidades dependerá de varios factores: el importe del préstamo, el plazo, el diferencial aplicado y la fecha de contratación. Por ejemplo, un hipotecado que haya solicitado un préstamo hace un año por un importe de 150.000 euros, con un plazo de 25 años y un interés de Euribor más 1%, podría ver su cuota mensual incrementarse de 532 a 721 euros si su revisión se basa en el Euribor de septiembre, lo que supone un aumento del 35%.
Opciones para afrontar la subida
Si el hipotecado cuenta con una situación económica estable, podrá valorar opciones para refinanciar su préstamo y reducir el impacto del encarecimiento. Entre las alternativas disponibles se encuentran el cambio a un tipo fijo o mixto o la negociación de una reducción del diferencial. Estas modificaciones pueden realizarse mediante una novación con la misma entidad, a través de una subrogación a otro banco o mediante la contratación de un nuevo préstamo hipotecario.
Por otro lado, si la subida de la cuota supone una dificultad económica grave, es crucial contactar con el banco lo antes posible para encontrar una solución. Entre las opciones a considerar se encuentra la ampliación del plazo del préstamo o la aplicación de un período de carencia, en el que se pagarían solo los intereses o se suspendería temporalmente el pago de las cuotas.
Además, los expertos financieros recomiendan revisar los gastos personales y eliminar aquellos que sean prescindibles. Comisiones bancarias, suscripciones innecesarias y otros cargos pueden suponer un ahorro que permita a los hipotecados afrontar mejor el incremento en sus mensualidades.
En definitiva, la escalada del Euribor traerá consigo un aumento en las cuotas de las hipotecas variables. La planificación y la búsqueda de soluciones anticipadas serán clave para minimizar su impacto en la economía familiar.